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Los dispositivos de sustitución del tabaco: un engaño perjudicial para la salud

Los dispositivos de sustitución del tabaco (llámese cigarrillo electrónico o vaper) surgieron por parte de la industria tabacalera como una forma de terapia antitabáquica para dejar de fumar. También se promocionan y difunden como productos «menos dañinos».

Desde la década del 50 se viene promocionando productos así: recordemos el minifusor o el cigarrillo light. Y no han dado ningún resultado. Literalmente SON UN ENGAÑO. No existe lo «menos dañino».

Peligros para la salud

Estos dispositivos electrónicos son dañinos: contienen sustancias como el formaldehído y el propilenglicol causantes de EVALI (Electronic Vapor Acute Lung Injury), que provoca una neumonitis bilateral severa, sobre todo en gente joven menor de 30 años. Además:

  • Exacerban el asma.
  • Aumentan el riesgo de infarto de miocardio.
  • Aumentan el riesgo de infecciones respiratorias.
  • Son cancerígenos.

Impacto en adolescentes y jóvenes

Lo más preocupante desde el punto de vista de salud pública es que muchos adolescentes y jóvenes se inician en el tabaquismo fumando dispositivos electrónicos. En el año 2022, una encuesta en España muestra que el 44% de chicos de entre 14 y 18 años alguna vez probaron un dispositivo electrónico y 22% lo hizo en el último año. Esta cifra se triplicó en la última década.

El marketing, la saborización de los mismos y la propaganda hacen que muchas personas lo vean como algo menos malo. Incluso, muchas veces los frascos que se venden tienen dibujos de frutas, intentando asociarlos con algo menos dañino.

Fumadores duales: un riesgo aún mayor

Muchos fumadores comienzan a usar estos dispositivos para fumar menos y terminan consumiendo ambos: el cigarrillo común y el electrónico, convirtiéndose en fumadores duales. Aquí ya claramente no hay beneficio para la salud.

De esos fumadores duales, al año más del 80% están fumando cigarrillos comunes en igual o mayor cantidad que antes de empezar.

Conclusión: un llamado a la acción

Los dispositivos electrónicos NO SON MENOS DAÑINOS y NO DEBEN SER UTILIZADOS COMO TERAPIA ANTITABÁQUICA HASTA TANTO SE DEMUESTRE SU INOCUIDAD.

Hoy en día existen terapias demostrablemente efectivas para aquella persona que desee dejar de fumar. Por ello, insto a la comunidad médica a NO ACONSEJAR NI PRESCRIBIR NINGÚN TRATAMIENTO DE CIGARRILLO ELECTRÓNICO COMO SUSTITUTO DEL TABACO.

Deben implementarse políticas más enérgicas por parte de las autoridades competentes en contra de estos dispositivos, que literalmente SON UN ENGAÑO.

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