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Detección temprana del cancer de mama

El cáncer de mama es una enfermedad prevalente y constituye un importante problema de salud pública. Es la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres en la mayoría de los países. En la República Argentina, cada año mueren aproximadamente 5.600 mujeres y se diagnostican más de 18.000 casos nuevos.
Una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida y esa es la mayor causa de muerte en mujeres entre 45 y 55 años de edad. En nuestro país, el Instituto Nacional del Cáncer informó para 2020 alrededor de 22 000 nuevos casos de cáncer de mama (que representa el 32% de los cánceres en mujeres).
La detección temprana del cáncer de mama aumenta las posibilidades de cura y, para ello, el método recomendado es la mamografía digital. Esta puede detectar un tumor de mama cuando el nódulo todavía no es palpable, o lo es mínimamente. En estos casos es posible recurrir a tratamientos menos agresivos que los que se realizan cuando el cáncer está más avanzado. Los síntomas y alteraciones de la mama detectables en el examen físico pueden ser la presencia de un bulto palpable, retracción del pezón, cambios en la textura y el color de la piel, así como también un bulto en la axila.
FACTORES DE RIESGO
El factor de riesgo más importante es la edad: aunque el cáncer de mama puede presentarse en cualquier momento de la vida adulta, la mayoría de las mujeres se diagnostican después de los 50 años. La carga familiar también es importante porque las familias comparten tanto genes como estilos de vida y ambiente. Tener un familiar con cáncer de mama aumenta el riesgo de enfermar, especialmente cuando hay casos jóvenes. El 5-10% de los cánceres de mama se deben a la herencia de una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2 у en esos casos se habla de cáncer de mama hereditario. En general, se trata de familias con múltiples casos de cáncer, tumores en mujeres jóvenes y aparición de otras neoplasias como cáncer de ovario o próstata.
DETECCION TEMPRANA
El tamizaje mediante el uso del examen físico a cargo de un profesional y la mamografía han demostrado reducir la mortalidad por cáncer de mama a través de la reducción del tamaño tumoral al momento del diagnóstico. La mamografía es considerada como el primer y único test de elección para la detección temprana de cáncer de mama en mujeres asintomáticas, idealmente, combinado con una ecografía mamaria. Para lograr este objetivo es necesario cumplir con estándares de calidad tanto en la realización como en la lectura. La calidad de una mamografía depende del entrenamiento del técnico radiólogo, del cuidado del equipo y de las instalaciones. La lectura mamográfica debe estar a cargo de médicos con entrenamiento y experiencia.
EXAMEN FÍSICO MAMARIO POR UN PROFESIONAL
Cada control en salud debería incluir un examen físico mamario realizado por un profesional entrenado. Si bien el beneficio del examen clínico mamario se reduce en pacientes que hacen mamografía periódica, es una herramienta útil en mujeres que no tienen acceso a los estudios radiológicos. El examen mamario debe incluirse en el examen físico que se realiza durante las consultas clínicas o ginecológicas de rutina.

MAMOGRAFIA
Se recomienda realizar una mamografía de base a los 35 años y luego anualmente a partir de los 40 años para pacientes asintomáticas y sin antecedentes. En caso de tener antecedentes familiares de la enfermedad, puede ser necesario en algunos casos comenzar antes con los controles o adicionar estudios especiales (resonancia de mama), según lo evaluado en forma particular por un profesional idóneo.

¿Qué sucede durante una mamografía?
Durante el estudio, el paciente se colocará de pie frente a un equipo especial de rayos X, llamado mamógrafo. Una técnica radióloga colocará la mama sobre una placa de plástico. Después cubrirá esa mama con otra placa, presionando firmemente. Las placas aplanarán la mama y la mantendrán inmóvil mientras se toma la mamografía. Los pasos se repiten para tomar una imagen del perfil de la mama. Este procedimiento se realiza en ambas mamas con el objetivo de obtener las 4 imágenes mamográficas que completan la evaluación del estudio. La paciente deberá esperar a que la radióloga revise las cuatro imágenes para asegurarse de que no haya necesidad de volver a tomarlas.
La mamografía es indolora. Aunque la mayoría de las mujeres sienten algunas molestias que son absolutamente tolerables durante la realización del estudio y que desaparecen apenas éste termina. No es necesario que concurra acompañada, pero puede hacerlo si le ayuda a estar más relajada
⦁ No se requiere ninguna medicación previa ni se utiliza ningún tipo de anestesia
⦁ No se requiere estar en ayunas
⦁ El estudio tiene una duración aproximada de 10 minutos
⦁ Se aconseja concurrir con ropa cómoda, fácil de quitar, debido a que le pedirán que deje al descubierto ambas mamas
⦁ Se aconseja no llevar objetos metálicos (aros, dijes, pulseras, etc.), pero si ha concurrido con alguno de ellos el día del turno programado, se le solicitará que se los quite para realizar la mamografía
⦁ Es importante que el día del turno programado para el estudio, lleve los estudios mamarios previos (mamografías o ecografías). Los estudios previos son importantes para determinar si una imagen es nueva o bien para comparar, en el tiempo, los cambios que pudiesen objetivarse. (tamaño, densidad, etc.)

Diferencia entre ecografía y mamografía
La mamografía y la ecografía mamaria son las dos técnicas de diagnóstico por imágenes más frecuentes para el estudio de las mamas. Además, muchas veces, ambos estudios se complementan, debido a que cada uno aporta información específica que permite resolver dudas sobre una lesión sospechosa, detectar en forma temprana el cáncer de mama o contribuir al diagnóstico de una variedad de afecciones mamarias.
Principales diferencias entre la ecografía y la mamografía
Dentro de las principales diferencias se encuentra que la ecografía mamaria usa ondas de ultrasonido y se indica para diagnóstico; en cambio la mamografía utiliza rayos X y se usa en la detección precoz del cáncer de mama y para diagnóstico. La mamografía y la ecografía suelen ser complementarias, en especial cuando las mamas son densas.
Mamografía o ecografía ¿cuál es mejor?
La mamografía es la técnica recomendada para la pesquisa del cáncer de mama, debido a que permite detectar microcalcificaciones y lesiones muy pequeñas. De esta manera es el método por excelencia para la detección temprana del cáncer mamario, en la etapa asintomática. En las mujeres que presentan algún signo o síntoma, se utiliza como herramienta para el diagnóstico de una variedad de afecciones de la mama.
Sin embargo, tiene sus limitaciones. En las mujeres con mamas densas, puede ser difícil distinguir los tejidos normales de alguna imagen sospechosa, que puede quedar oculta debido a la superposición de planos. En esos casos, es habitual realizar una ecografía mamaria complementaria, que ayuda a examinar la estructura de los tejidos.
La ecografía mamaria consiste en la adquisición de imágenes mediante ondas de sonido de alta frecuencia o ultrasonido. Se indica habitualmente a las mujeres menores de 30 años de edad ante la presencia de algún signo o síntoma, con fines de diagnóstico; por ejemplo, es especialmente útil cuando se palpa un nódulo. Como método complementario de la mamografía, puede indicarse a cualquier edad.
La principal capacidad de la ecografía es que permite establecer una diferencia entre los nódulos sólidos y los quistes (lesiones con contenido líquido, generalmente benignas). Cuando se detecta un quiste, es posible realizar una punción con aguja fina bajo la guía de la ecografía, para aspirar el contenido y analizarlo.
Por otra parte, debido a que no se utiliza radiación ionizante, la ecografía puede realizarse durante la gestación.
Las limitaciones más importantes de la ecografía mamaria son que no muestra las microcalcificaciones como la mamografía.
La ecografía NO REEMPLAZA la mamografía ya que no puede detectar microcalcificaciones.
¿Qué ocurre durante una Ecografía Mamaria?
Una vez dentro del consultorio de ecografía, se le solicitará al paciente que se recueste boca arriba sobre una camilla. Se le aplicará un gel acuoso en el área del cuerpo que va estudiar. Este gel ayudará a que el transductor se deslice suavemente sobre la piel, eliminando la interfase de aire entre la piel y el transductor.
El médico moverá el transductor, en diferentes direcciones, obteniendo imágenes del área a estudiar, hasta completar el mismo. Al finalizar, el gel se quita fácilmente de la piel con paños de papel.

TRATAMIENTO
El abordaje diagnóstico y terapéutico del cáncer de mama debe ser realizado por un equipo médico interdisciplinario con experiencia en el manejo de esta enfermedad. Hay diferentes especialidades relacionadas con el cuidado de la mama (mastología, ginecología, imágenes, radioterapia, oncología, anatomía patológica, cirugía plástica). Actualmente, en San Nicolás contamos con todas ellas y formamos una UNIDAD MAMARIA para poder lograr la mejor atención a nuestros pacientes.

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